Belleza

Mechones solidarios

06 diciembre


Hoy me apetece retomar un poquito la temática beauty y, no se me ocurre mejor forma de hacerlo que hablaros un poquito del cambio de look que me hice a mediados de Agosto -y que muy probablemente a estas alturas ya habréis visto si me seguís en redes sociales-.

Cuando retomé el blog en verano, mi idea original era publicar los post en el orden que fueron sucediendo para que todo tuviera una continuidad, es decir: primero el Zaragoza Photo Diary después este post sobre mi cambio de look y por último el Comillas Photo Diary. Pero como soy una ansias, empecé por el final desordenando todo.

Sin embargo, aunque ha pasado ya tanto tiempo, no quería que este artículo se quedase en el tintero, porque no trata del cambio de look, sino de una experiencia que para mí es algo más importante como es la de donar tu pelo.

Lo primero de todo contaros que no es la primera vez que me había cortado mucho el pelo. Después de un primer año de universidad complicado, me dí cuenta de que había llegado el momento de cambiar algunas cosas y decidí cortar por lo sano haciendo honor a esa mítica frase de Coco Chanel en la que decía que “cuando una mujer que se corta el pelo, está a punto cambiar su vida”.  

Por aquel entonces llevaba una media melena por debajo de los hombros y decidí cortarlo a lo que ahora sería un corte estilo bob -sip, más cortito aún que el actual, algo así como el de Ratolina-.

Ese estilo desenfadado lo llevé durante los 4 años que estudié la carrera porque, además de ser super cómodo -no tardas nada en lavarte y secarte el pelo- me sentía muy a gusto con él.

Pero al terminar la carrera decidí que era el momento de dejarlo crecer… hasta ahora.


Durante estos 4-5 años -madre mía, todavía no asimilo que ya hayan pasado 5 años desde que terminé la carrera en 2013- me he mantenido fiel al pelo largo que tanto me gusta. Es cierto que me he cortado varias veces las puntas para sanearlo y hasta he servido como modelo a una amiga que estaba estudiando peluquería, pero no tenía ninguna intención de volver al corte bob... hasta que a mediados de 2017 oí hablar de Mechones solidarios y de la posibilidad de donar mi pelo.

Mechones solidarios es una asociación que recoge el pelo que nos cortamos y con él fabrica pelucas destinadas a personas que han perdido su cabello -la mayoría de las veces por una enfermedad como el cáncer- y que no pueden permitirse comprar una, puedan volver a verse pelazo, como diría la vecina rubia. 

 

En cuánto busqué un poco de información sobre ellos, lo tuve claro: iba a dejar crecer mi pelo hasta que tuviera los 30 centímetros de largura mínima para donarlo. No importaba el calor que pasase en el proceso -y creedme que los últimos meses de Julio y Agosto me hubiera dado un tijeretazo gustosamente-.

Unos días antes de irme de vacaciones a Comillas busqué una peluquería de Zaragoza que colaborase con Mechones Solidarios para dar el paso. Y así fue. Por tan solo 5€... -un precio simbólico, por el tiempo y el saber hacer del peluquero- cambié de look.

Es cierto que puedes cortarte el pelo en cualquier peluquería o incluso en casa y enviarlo sin problema, pero yo preferí hacerlo así para asegurarme de que las medidas y el estado del pelo fuera el mejor posible.

  

¿Por qué os cuento todo esto? Primero porque estoy encantada con mi nuevo look. Después de tantos años con el pelo largo había olvidado lo fácil que es peinar y secar el pelo corto además, al tenerlo tan liso creo que le da más volumen. De hecho, ahora que ha empezado a crecerme un poquito estoy planteando volver a pasarle la tijera.

Y segundo porque, igual que aprovecho este pequeño rincón para contaros mis últimas compras, los últimos productos que estoy utilizando o enseñaros esa última paleta de ojos que me tiene enamorada, también me apetecía dedicar un artículo a dar a conocer esta asociación y contaros mi experiencia ya que, con un pequeño gesto como donar nuestro pelo, podemos hacer que un cambio de look, tenga un significado mucho más especial.



¿Conocíais Mechones solidarios? ¿Habéis donado el pelo alguna vez?

Vanessa.

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2 comentarios

  1. Me encanta!!! Yo lo tengo pensado desde hace tiempo y estoy esperando a tener la medida que piden, que son 30cm. para que no me quede muy cortito después! Me parece un gesto precioso y además, te queda muy bien!

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  2. Aquí una donante del 2016, ¡qué recuerdos! Este año no he podido aguantar hasta los 30 cm con el pelo "sano" y adecuado (cuando yo doné eran 20), pero tarde o temprano seguro que repito. Es una experiencia genial y un gesto muy muy pequeño que significa MUCHO. ¡Gracias por compartir la experiencia! ¡Un besito! P.D.: Ya te lo dije, estás GUAPÍSIMA.

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